Cogéis el bus con billete de ida y vuelta
(la vuelta vale para el día siguiente), disfrutad del paisaje
hasta llegar al centro de interpretación de la naturaleza,
donde para el autobús para hacer una visita guiada. A la
vuelta el autobús no para aquí, es ahora o nunca.
Si decidís visitarlo, el autobús sigue y tendréis
que coger el siguiente.
Desde la pradera sólo tenéis que seguir a la procesión
de excursionistas que visitan el valle, sobre todo si vais en verano,
como nosotros. Al poco de empezar tenéis la posibilidad de
ir por el fondo del valle o por encima de la pared derecha: es la
llamada senda de los Cazadores. Es más cómodo por
el valle, pero el otro camino es más bonito y montañero,
con buenos miradores. Da igual cual sea vuestra elección:
ambas llegan al lugar deseado. Nosotros fuimos por el fondo del
valle, junto al río Arazas, hasta llegar a la famosa Cola
de Caballo. Para progresar hacia el refugio de Góriz hay
dos formas de salir del valle: una más cómoda, siguiendo
la senda de “las zetas”, o bien por las clavijas, que
son unas barras y cadenas de hierro muy bien aseguradas a la pared,
por las que hay que escalar; si no tenéis costumbre puede
impresionar, pero es fácil subir, además de atajar
bastante tiempo. Ambas llegan a una terraza donde se une la gente
que viene de la senda de los Cazadores. Desde aquí sale la
eterna senda que conduce al conocido refugio de Góriz o Delgado
Úbeda (2200 m). Si pensáis dormir dentro hay que llamar
con mucho adelanto (974341201) por que siempre está lleno.
Nosotros cargamos las tiendas como campeones y dormimos junto al
refugio, está permitido pero tenéis que desmontar
las tiendas al levantaros. Hasta aquí hay 4 horas largas.
Al día siguiente hay que madrugar para desayunar y salir
hacia la cumbre, desde aquí se ve la senda que va hacia la
derecha y después conduce dirección norte. No hay
perdida si seguís los hitos que marcan la ruta, se va teniendo
a la derecha una pared de roca. Más adelante se ve que sale
una ruta a la izquierda que va a Marboré por la faja Roya,
pero vosotros seguís pegados a la pared. Así se llega
al Lago Helado, buen lugar para comer algo antes de seguir hacia
la derecha, por la rampa pedregosa conocida como “La Escupidera”.
Se llama así porque “escupe gente”, se han producido
más muertes aquí que en resto del Pirineo, pero no
os asustéis, si vais en verano no tiene ningún peligro
al no haber hielo, bastará con tener un poco de cuidado;
los que “cascan” son los típicos pollos que van
en invierno sin piolet ni crampones, como si estuvieran de paseo.
Se llega a un collado con excelentes vistas, aquí es fácil
que esté nevado. A la derecha se encuentra la cima del Monte
Perdido (3355 m), son 3 horas y media desde el refugio.
Después de haceros las correspondientes fotos con vistas
al Vignemale, Posets y Maladetas se vuelve por el mismo camino al
refugio, donde se recogen los trastos y vuelta abajo a la pradera
de Ordesa. La vuelta se hace larga, cogerla con calma que hay autobuses
hasta tarde, informaros antes.
Por último recordaros que aunque sea verano hay que llevar
piolet y crampones, habrá nieve dura desde el Lago Helado
hasta la cumbre.
Este pico se puede hacer también desde el valle de Pineta,
pero la subida es mucho más dura y un poco más técnica.
Otra opción es contratar un taxi todo-terreno que os deja
en Cuello Arenas, por detrás de la Faja Pelay, a un par de
horas de Góriz, pero no seáis vagos, que todo el camino
es realmente precioso. ¡A disfrutar y suerte con el tiempo!
Miguel Pozo