Podéis empezar a caminar donde queráis,
hay varios parking durante toda la subida. Nosotros empezamos desde
el santuario, pero recomiendo que empecéis desde abajo, sobre
todo si es en otoño, ya que el hayedo adquiere un tono marrón
precioso. Hay un refugio cerrado propiedad del ayuntamiento de Tarazona
en el camino, no he llamado nunca así que no se si os lo
dejarán, pero hay un cartel donde indicaba unos teléfonos
de contacto: 608033262 y 607905574. Detrás del bar del santuario
hay una pared con varias vías de escalada asequibles, por
si os sobra tiempo.
A la izquierda del santuario comienza la senda de ascensión
a la cumbre, por entre un bosque de pino laricio. Está
bien indicado con pintura, y además sube mucha gente a
quien poder seguir durante todo el año. Al poco de salir
del bosque ya veréis la cima enfrente a la derecha, pero
la senda va por la ladera de la izquierda, zigzagueando en fuerte
pendiente hasta llegar arriba. Desde este punto, donde veréis
un palo de medición del nivel de nieve para invierno, girar
a la derecha bajando un poquito por el collado que os separa de
la cumbre. Cuando lleguéis, debajo de la Pilarica hay un
cajón con un libro donde firmar, no olvidéis boli
y una hoja por si acaso.
Otra posible ruta es la llamada del Cucharón, justo por
el medio, es más complicada por que la pendiente es muy
elevada, la reservamos para los montañeros experimentados.
Si vais en invierno se puede subir por cualquier lado, también
por la derecha.
Miguel Pozo